• Jos Carpio

Ilusiones provocadas por la soledad

El tiempo está pasando muy lento cuando se trata de esto. Si alguien me preguntara, diría que todo empezó hace 4 semanas, como mínimo, pero lo cierto es que recién ha pasado una. Una y dos días de todo y una exacta desde lo último importante. Capaz se siente largo por la intensidad de la situación, o por la variedad de emociones que he recorrido desde entonces, porque en mi cabeza y en mis conversaciones con Andrea, ya imaginé dieciocho mil escenarios posibles que estoy desechando porque tal vez le pasa que conmigo sí pero no tanto, y yo no quiero eso.


Pero luego lo veo otra vez...a dos personas de mí, sin hablarme, sabiendo que cuando nos ha tocado salir solos se ha sentido esta cosa rara en el aire que a mí me perturba y me excita, y que el juego de hacer como que ante todos no ha cambiado nada, me pone la piel de gallina y hace que me ría sola mientras los demás leen sus ejercicios de guion.


Estoy cagada.

Andrea dice que lo admita. Yo digo que no, porque no hay nada que admitir. Ella quiere que tenga los ovarios de decir que estoy templada. Yo le refuto, diciéndole NO WAY, solo hemos salido un par de veces y más allá de la obvia tensión y la extrema comodidad no ha habido algo que me dé pase a seguir, o a él. No sé si yo dé el siguiente paso, para empezar. Ni siquiera sé coquetear, o no a propósito. Pero sí he sentido su mirada sobre mí cuando está delante y me toca leer algo en la computadora. Que voltea a verme cuando estoy concentrada observando a David dar la clase. Y también que le gusta chatear pero que no chatea conmigo. Y yo en plan "qué onda, si te gusto...algo, no sé...¿por qué no me escribes?". Bueno, yo tampoco le escribo...

La otra noche (ahora me cuesta dormir en las noches) encontré el anuncio del evento del que le hablé el otro día. Se lo pasé y, así como quien tal vez no quiere mucho la cosa pero si se da bien, hemos quedado en ir. Pero falta mucho, casi un mes, y en un mes pueden pasar muchas cosas, como que me odie otra vez, o como que conozca a alguien, o como que le avise a alguien más, o qué sé yo. Hablando de mí nomás, ya algunas veces se me han quitado las ganas de ir y me he visto pensando qué excusa decirle para cancelarlo.

Entre broma y broma, Andrea dice que cuando una es bonita e inteligente no necesitas de amarre, que una ya lo es. Yo le respondo que sí, claro, pero así como le puedo gustar yo, le pueden gustar 7 más. Y que me aterra la idea, tal como lo dije al inicio, que conmigo sea un sí pero no tanto. O un sí, pero tengo planes más importantes a finales del otro año. Yo también, se lo dije. Es solo que en toda esta interperie, creo que sí me pondría a jugar un rato.

Me siento como una chiquilla de 12 años, "enamorada" de un chico del cole. No duermo porque me siento emocionada, no le hablo porque me siento nerviosa, se me cae la pizza porque intento comer de costado para que no me vea abrir la bocota y aún así se me cae todo encima...Puedo sentir que quiere estar cerca de mí, dentro de su seriedad y sus 4 muros. ¿Cómo le hago saber que yo también quiero lo mismo?

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