• Jos Carpio

Do, do, do, sol, mi

Apuesto a que está tratando de encontrar la canción que me hace pensar en él.

A veces escribo notas sobre dónde estuvieron las estrellas cada noche.

Y en el camino a casa,

casi siempre suele ser a eso de las doce,

recuerdo a las estrellas extintas que vi alguna vez entre los alamos.


El julio pasado se me cuela a veces entre los sueños,

lo revivo,

me revive,

y me evade la sensatez con la superación.

Me ahogo en voces que me ruegan un viaje de vuelta a la nostalgia,

una mirada de añoranza que no puedo resistir.


Ya tarde estoy de pie a solas en medio de una cocina amarilla.

Llevo en las manos una taza de café o manzanilla;

escucho el piano a lo lejos.

Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, do, re, mi, re, do, la, sol, mi sol.

El agua corriendo me humedece la cintura,

no hay plato que se lave por su cuenta.

Te diría que el amor me ha hecho lavar siempre toda la vajilla.

Algunas veces ya no doy más.


Y pienso en cómo podría haberlo hecho funcionar...


Apuesto a que ya veía venir el final antes de que siquiera esté cerca.

Cuando son las 3 de la mañana, se me da por recordar lo que no fue.

Las ventanas cerradas nunca me molestaron,

pero ahora me ahogan.

Ahora las abro,

de par en par,

y me congelo el cuerpo para no quemar mi mente.


Ciertas tardes, me gusta ver por la ventana

a toda esa gente caminando por las calles,

aquellos que arrastran de la mano su pasado,

que comparten un paraguas con un pronto olvido,

una benzodiacepina distinta para cada noche,

un desasosiego menos en el armario,

una foto carnet doblada en mil pedazos al fondo de la billetera.


Yo aún la guardo en mi cajón.


Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, do, re, mi, re, do, la, sol, mi sol.


¿Alguna vez fui dulce?

¿Alguna vez fui esa octava más alta?

¿O siempre me conformé con ser algo grave, bastante errática?


¿Fui dulce alguna vez?


¿Fui algo que valió la pena mantener?


¿Fui alguna voz que imploró en silencio un poco más de sutileza?


¿Fui una alarma repitiente, un reloj sin pila, una manecilla oxidada, las cadenas de una bici abandonada, y rota, y tirada, y olvidada en el fondo del salón?


¿Fui algo que siquiera en una noche tuvo un sabor mejor que la nada?


¿Fui algún planeta que se intentó buscar, quizá la figurita del álbum que nunca tocaba?


¿O fui algo que siempre está?


Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, do, re, mi, re, do, la, sol, mi sol.


¿Qué será lo próximo que dé de mí?

Ignórame.

Ignórame.

Ignórame.

Solo quiero mantenerlo en mí,

por dentro,

corriendo,

sus dedos en mis dedos.

Yo pidiéndole

"toca el piano para mí".


Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, sol, mi.

Do, do, do, do, re, mi, re, do, la, sol, mi sol.

Entradas Recientes

Ver todo

No sé quién soy. No sé quién soy. Lo vengo pensando ya mucho tiempo, pero es que realmente no tengo ni puta idea de quién soy. Capaz sé algo por ahí, como que tengo alguna noción de lo que me gusta y

Hay algo acerca de los domingos y de regar el jardin a las 8 am, cuando las aves amarillas que cantan cada mañana, ven que las gotas de agua sobre la hierba se ciernen, y yo de pronto recuerdo que hay

Estoy en el séptimo cielo y donde sea que sea más allá; seguro en algún lugar donde el lado áspero de sus manos se junta con el lado áspero de las mías. Pero si tengo que ser sincera y confesar cierto